Hubo un tiempo en que el Marketing me pareció interesante, de hecho empecé a estudiarlo y podría decir que llegó a apasionarme. Las 4 P, las formas de llegar a la gente, mecanismos para inducir conductas de compra. Para colmo de bienes en ese momento también trabajaba en el departamento de Marketing de una tarjeta de crédito, por lo que lo que aprendía en la facultad, lo aprehendía y después lo aplicaba en mi trabajo diario. Los buenos resultados y sobre todo esta cuestión de aplicación práctica inmediata, que contrastaba con la masa teórica que recibí años antes en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA casi sin la posibilidad (a mi entender en ese momento) de aplicación pragmática en mi trabajo, me entusiasmaba mucho.